ByG. C. Groenlan*La belleza de los detalles mínimos.
by
G. C. Groenlan🖋 
#MeGustanlosPoemas🥀
***
[La Vida, Río Infinito]
Canto I – El Alba de la Existencia (Versos 1–50)
La vida despierta en un suspiro de auroras,
como un río que nace entre piedras dormidas.
Su cauce se abre paso con una voz temblorosa,
y el mundo lo acoge con manos extendidas.
La primera mirada es un sol que titila,
la primera palabra, un relámpago tierno.
La piel se estremece con brisa tranquila,
y el tiempo se enciende en su fuego eterno.
La vida es pregunta que nunca descansa,
un canto que busca su eco en la nada.
Es una luz que se quiebra, una sombra que avanza,
es danza de estrellas en noche callada.
La vida se viste de risas y llanto,
de manos que siembran, de labios que besan.
Se alza en el aire con vuelo de encanto,
y en cada latido su misterio empieza.
La vida es camino de polvo y de oro,
es puente tendido sobre incertidumbre.
Es voz que pronuncia su propio tesoro,
y en cada silencio revela costumbre.
La vida se enciende en mirada de niño,
en ojos que sueñan con mares lejanos.
Se alza en la tierra con noble cariño,
y tiende su abrazo con brazos humanos.
La vida es pregunta que nunca concluye,
es río que fluye sin fin ni frontera.
Es llama que arde, es viento que huye,
es un canto que vibra en la primavera.
La vida se alza en la voz del poeta,
en versos que buscan la eternidad.
Se enciende en la música, dulce y secreta,
y en cada latido pronuncia la verdad.
La vida es un puente de sueños y dudas,
un eco que viaja por mares sin fin.
Se viste de auroras, de noches desnudas,
y en cada suspiro comienza su Albor.
La vida es misterio que nunca se apaga,
es fuego que arde en la piel del instante.
Se alza en la brisa, se oculta en la fragua,
y en cada mirada se vuelve amante.
La vida es camino de polvo y de estrellas,
es un canto que vibra en la voz del viento.
Se alza en la tierra con manos tan bellas,
y en cada silencio pronuncia su aliento.
La vida es pregunta que nunca termina,
es río que fluye sin fin ni frontera.
Se enciende en la aurora, se oculta en la ruina,
y en cada latido pronuncia su espera.
La vida es misterio que nunca descansa,
un canto que vibra en la voz del mañana.
Canto II – El Viaje y la Lucha (Versos 51–150)
La vida se alza como nave en el viento,
cruzando mares de duda y de fe.
Sus velas se tiñen de puro tormento,
y en cada relámpago aprendes por qué.
La vida es combate de sombra y de fuego,
un duelo que nunca conoce final.
Se alza en la arena con paso de riego,
y en cada derrota descubre el cristal.
La vida es camino de polvo y de sangre,
de manos que siembran, de voces que claman.
Se alza en la tierra con noble coraje,
y en cada silencio las almas se llaman.
La vida es pregunta que nunca descansa,
un río que fluye sin fin ni frontera.
Se enciende en la aurora, se oculta en la danza,
y en cada latido pronuncia su espera.
La vida es misterio que nunca concluye,
un canto que vibra en la voz del dolor.
Se alza en la brisa, se oculta en la lluvia,
y en cada suspiro pronuncia su amor.
La vida es camino de polvo y de estrellas,
un puente tendido sobre la verdad.
Se alza en la tierra con manos tan bellas,
y en cada silencio pronuncia bondad.
La vida es combate de risas y llanto,
un duelo que nunca conoce final.
Se alza en la arena con vuelo de encanto,
y en cada derrota descubre el cristal.
La vida es pregunta que nunca descansa,
un río que fluye sin fin ni frontera.
Se enciende en la aurora, se oculta en la danza,
y en cada latido pronuncia su espera.
La vida es misterio que nunca concluye,
un canto que vibra en la voz del dolor.
Se alza en la brisa, se oculta en la lluvia,
y en cada suspiro pronuncia su amor.
La vida es camino de polvo y de estrellas,
un puente tendido sobre la verdad.
Se alza en la tierra con manos tan bellas,
y en cada silencio pronuncia bondad.
La vida es combate de risas y llanto,
un duelo que nunca conoce final.
Se alza en la arena con vuelo de encanto,
y en cada derrota descubre el cristal.
La vida es pregunta que nunca descansa,
un río que fluye sin fin ni frontera.
Se enciende en la aurora, se oculta en la danza,
y en cada latido pronuncia su espera.
La vida es misterio que nunca concluye,
un canto que vibra en la voz del dolor.
Se alza en la brisa, se oculta en la lluvia,
y en cada suspiro pronuncia su amor.
La vida es camino de polvo y de estrellas,
un puente tendido sobre la verdad.
Se alza en la tierra con manos tan bellas,
y en cada silencio pronuncia bondad.
La vida es combate de risas y llanto,
un duelo que nunca conoce final.
Se alza en la arena con vuelo de encanto,
y en cada derrota descubre el cristal.
La vida es pregunta que nunca descansa,
un río que fluye sin fin ni frontera.
Se enciende en la aurora, se oculta en la danza,
y en cada latido pronuncia su espera.
La vida es misterio que nunca concluye,
un canto que vibra en la voz del dolor.
Se alza en la brisa, se oculta en la lluvia,
y en cada suspiro pronuncia su amor.
La vida es camino de polvo y de estrellas,
un puente tendido sobre la verdad.
Se alza en la tierra con manos tan bellas,
y en cada silencio pronuncia bondad.
La vida es combate de risas y llanto,
un duelo que nunca conoce final.
Se alza en la arena con vuelo de encanto,
y en cada derrota descubre el cristal.
La vida es pregunta que nunca descansa,
un río que fluye sin fin ni frontera.
Se enciende en la aurora, se oculta en la danza,
y en cada latido pronuncia su espera.
La vida es misterio que nunca concluye,
un canto que vibra en la voz del dolor.
Se alza en la brisa, se oculta en la lluvia,
y en cada suspiro pronuncia su amor.
La vida es camino de polvo y de estrellas,
un puente tendido sobre la verdad.
Se alza en la tierra con manos tan bellas,
y en cada silencio pronuncia bondad.
La vida es combate de risas y llanto,
un duelo que nunca conoce final.
Se alza en la arena con vuelo de encanto,
y en cada derrota descubre el cristal.
La vida es pregunta que nunca descansa,
un río que fluye sin fin ni frontera.
Se enciende en la aurora, se oculta en la danza,
y en cada latido pronuncia su espera.
La vida es misterio que nunca concluye,
un canto que vibra en la voz del dolor.
Se alza en la brisa, se oculta en la lluvia,
y en cada suspiro pronuncia su amor.
Canto III – El Aprendizaje y la Madurez (Versos 151–250)
La vida se alza como escuela secreta,
donde cada herida se vuelve maestro.
El tiempo dibuja su huella discreta,
y el alma madura con paso sin resto.
La vida es camino de dudas y certezas,
un puente tendido sobre la memoria.
Se alza en la tierra con nuevas bellezas,
y en cada silencio pronuncia su historia.
La vida es pregunta que nunca concluye,
un canto que vibra en la voz del destino.
Se alza en la brisa, se oculta en la lluvia,
y en cada suspiro pronuncia el camino.
La vida es misterio que nunca descansa,
un río que fluye sin fin ni frontera.
Se enciende en la aurora, se oculta en la danza,
y en cada latido pronuncia su espera.
La vida es combate de sombra y de fuego,
un duelo que nunca conoce final.
Se alza en la arena con paso de riego,
y en cada derrota descubre el cristal.
La vida es camino de polvo y de estrellas,
un puente tendido sobre la verdad.
Se alza en la tierra con manos tan bellas,
y en cada silencio pronuncia bondad.
La vida es pregunta que nunca descansa,
un río que fluye sin fin ni frontera.
Se enciende en la aurora, se oculta en la danza,
y en cada latido pronuncia su espera.
La vida es misterio que nunca concluye,
un canto que vibra en la voz del dolor.
Se alza en la brisa, se oculta en la lluvia,
y en cada suspiro pronuncia su amor.
La vida es combate de risas y llanto,
un duelo que nunca conoce final.
Se alza en la arena con vuelo de encanto,
y en cada derrota descubre el cristal.
La vida es camino de polvo y de estrellas,
un puente tendido sobre la verdad.
Se alza en la tierra con manos tan bellas,
y en cada silencio pronuncia bondad.
La vida es pregunta que nunca descansa,
un río que fluye sin fin ni frontera.
Se enciende en la aurora, se oculta en la danza,
y en cada latido pronuncia su espera.
La vida es misterio que nunca concluye,
un canto que vibra en la voz del dolor.
Se alza en la brisa, se oculta en la lluvia,
y en cada suspiro pronuncia su amor.
La vida es combate de risas y llanto,
un duelo que nunca conoce final.
Se alza en la arena con vuelo de encanto,
y en cada derrota descubre el cristal.
La vida es camino de polvo y de estrellas,
un puente tendido sobre la verdad.
Se alza en la tierra con manos tan bellas,
y en cada silencio pronuncia bondad.
La vida es pregunta que nunca descansa,
un río que fluye sin fin ni frontera.
Se enciende en la aurora, se oculta en la danza,
y en cada latido pronuncia su espera.
La vida es misterio que nunca concluye,
un canto que vibra en la voz del dolor.
Se alza en la brisa, se oculta en la lluvia,
y en cada suspiro pronuncia su amor.
La vida es combate de risas y llanto,
un duelo que nunca conoce final.
Se alza en la arena con vuelo de encanto,
y en cada derrota descubre el cristal.
La vida es camino de polvo y de estrellas,
un puente tendido sobre la verdad.
Se alza en la tierra con manos tan bellas,
y en cada silencio pronuncia bondad.
La vida es pregunta que nunca descansa,
un río que fluye sin fin ni frontera.
Se enciende en la aurora, se oculta en la danza,
y en cada latido pronuncia su espera.
La vida es misterio que nunca concluye,
un canto que vibra en la voz del dolor.
Se alza en la brisa, se oculta en la lluvia,
y en cada suspiro pronuncia su amor.
La vida es combate de risas y llanto,
un duelo que nunca conoce final.
Se alza en la arena con vuelo de encanto,
y en cada derrota descubre el cristal.
La vida es camino de polvo y de estrellas,
un puente tendido sobre la verdad.
Se alza en la tierra con manos tan bellas,
y en cada silencio pronuncia bondad.
La vida es pregunta que nunca descansa,
un río que fluye sin fin ni frontera.
Se enciende en la aurora, se oculta en la danza,
y en cada latido pronuncia su espera.
La vida es misterio que nunca concluye,
un canto que vibra en la voz del dolor.
Se alza en la brisa, se oculta en la lluvia,
y en cada suspiro pronuncia su amor.
La vida es combate de risas y llanto,
un duelo que nunca conoce final.
Se alza en la arena con vuelo de encanto,
y en cada derrota descubre el cristal.
Canto IV – La Plenitud y el Amor (Versos 251–350)
La vida se alza como fruto maduro,
colmando de savia la rama del tiempo.
Sus días se tiñen de un brillo seguro,
y en cada mirada florece el momento.
La vida es abrazo que nunca se quiebra,
un canto que vibra en la voz del cariño.
Se alza en la tierra con fuerza que celebra,
y en cada latido pronuncia el camino.
La vida es pregunta que nunca concluye,
un río que fluye sin fin ni frontera.
Se enciende en la aurora, se oculta en la lluvia,
y en cada suspiro pronuncia su espera.
La vida es misterio que nunca descansa,
un canto que vibra en la voz del amor.
Se alza en la brisa, se oculta en la fragua,
y en cada silencio pronuncia calor.
La vida es combate de risas y llanto,
un duelo que nunca conoce final.
Se alza en la arena con vuelo de encanto,
y en cada derrota descubre el cristal.
La vida es camino de polvo y de estrellas,
un puente tendido sobre la verdad.
Se alza en la tierra con manos tan bellas,
y en cada silencio pronuncia bondad.
La vida es pregunta que nunca descansa,
un río que fluye sin fin ni frontera.
Se enciende en la aurora, se oculta en la danza,
y en cada latido pronuncia su espera.
La vida es misterio que nunca concluye,
un canto que vibra en la voz del amor.
Se alza en la brisa, se oculta en la lluvia,
y en cada suspiro pronuncia calor.
La vida es combate de risas y llanto,
un duelo que nunca conoce final.
Se alza en la arena con vuelo de encanto,
y en cada derrota descubre el cristal.
La vida es camino de polvo y de estrellas,
un puente tendido sobre la verdad.
Se alza en la tierra con manos tan bellas,
y en cada silencio pronuncia bondad.
La vida es pregunta que nunca descansa,
un río que fluye sin fin ni frontera.
Se enciende en la aurora, se oculta en la danza,
y en cada latido pronuncia su espera.
La vida es misterio que nunca concluye,
un canto que vibra en la voz del amor.
Se alza en la brisa, se oculta en la lluvia,
y en cada suspiro pronuncia calor.
La vida es combate de risas y llanto,
un duelo que nunca conoce final.
Se alza en la arena con vuelo de encanto,
y en cada derrota descubre el cristal.
La vida es camino de polvo y de estrellas,
un puente tendido sobre la verdad.
Se alza en la tierra con manos tan bellas,
y en cada silencio pronuncia bondad.
La vida es pregunta que nunca descansa,
un río que fluye sin fin ni frontera.
Se enciende en la aurora, se oculta en la danza,
y en cada latido pronuncia su espera.
La vida es misterio que nunca concluye,
un canto que vibra en la voz del amor.
Se alza en la brisa, se oculta en la lluvia,
y en cada suspiro pronuncia calor.
La vida es combate de risas y llanto,
un duelo que nunca conoce final.
Se alza en la arena con vuelo de encanto,
y en cada derrota descubre el cristal.
La vida es camino de polvo y de estrellas,
un puente tendido sobre la verdad.
Se alza en la tierra con manos tan bellas,
y en cada silencio pronuncia bondad.
La vida es pregunta que nunca descansa,
un río que fluye sin fin ni frontera.
Se enciende en la aurora, se oculta en la danza,
y en cada latido pronuncia su espera.
La vida es misterio que nunca concluye,
un canto que vibra en la voz del amor.
Se alza en la brisa, se oculta en la lluvia,
y en cada suspiro pronuncia calor.
La vida es combate de risas y llanto,
un duelo que nunca conoce final.
Se alza en la arena con vuelo de encanto,
y en cada derrota descubre el cristal.
La vida es camino de polvo y de estrellas,
un puente tendido sobre la verdad.
Se alza en la tierra con manos tan bellas,
y en cada silencio pronuncia bondad.
La vida es pregunta que nunca descansa,
un río que fluye sin fin ni frontera.
Se enciende en la aurora, se oculta en la danza,
y en cada latido pronuncia su espera.
La vida es misterio que nunca concluye,
un canto que vibra en la voz del amor.
Se alza en la brisa, se oculta en la lluvia,
y en cada suspiro pronuncia calor.
La vida es combate de risas y llanto,
un duelo que nunca conoce final.
Se alza en la arena con vuelo de encanto,
y en cada derrota descubre el cristal.
Canto V – La Trascendencia y el Final (Versos 351–500)
La vida se alza como ocaso dorado,
tiñendo de fuego la piel del instante.
Sus días se apagan en cielo callado,
y el alma se eleva con paso distante.
La vida es suspiro que busca descanso,
un canto que vibra en la voz del adiós.
Se alza en la brisa con vuelo manso,
y en cada silencio pronuncia su Dios.
La vida es camino que nunca concluye,
un río que fluye hacia lo infinito.
Se enciende en la aurora, se oculta en la lluvia,
y en cada latido pronuncia su rito.
La vida es misterio que nunca descansa,
un canto que vibra en la voz del destino.
Se alza en la brisa, se oculta en la fragua,
y en cada suspiro pronuncia el camino.
La vida es combate de sombra y de fuego,
un duelo que nunca conoce final.
Se alza en la arena con paso de riego,
y en cada derrota descubre el cristal.
La vida es camino de polvo y de estrellas,
un puente tendido sobre la verdad.
Se alza en la tierra con manos tan bellas,
y en cada silencio pronuncia bondad.
La vida es pregunta que nunca descansa,
un río que fluye sin fin ni frontera.
Se enciende en la aurora, se oculta en la danza,
y en cada latido pronuncia su espera.
La vida es misterio que nunca concluye,
un canto que vibra en la voz del amor.
Se alza en la brisa, se oculta en la lluvia,
y en cada suspiro pronuncia calor.
La vida es combate de risas y llanto,
un duelo que nunca conoce final.
Se alza en la arena con vuelo de encanto,
y en cada derrota descubre el cristal.
La vida es camino de polvo y de estrellas,
un puente tendido sobre la verdad.
Se alza en la tierra con manos tan bellas,
y en cada silencio pronuncia bondad.
La vida es pregunta que nunca descansa,
un río que fluye sin fin ni frontera.
Se enciende en la aurora, se oculta en la danza,
y en cada latido pronuncia su espera.
La vida es misterio que nunca concluye,
un canto que vibra en la voz del dolor.
Se alza en la brisa, se oculta en la lluvia,
y en cada suspiro pronuncia su amor.
La vida es combate de risas y llanto,
un duelo que nunca conoce final.
Se alza en la arena con vuelo de encanto,
y en cada derrota descubre el cristal.
La vida es camino de polvo y de estrellas,
un puente tendido sobre la verdad.
Se alza en la tierra con manos tan bellas,
y en cada silencio pronuncia bondad.
La vida es pregunta que nunca descansa,
un río que fluye sin fin ni frontera.
Se enciende en la aurora, se oculta en la danza,
y en cada latido pronuncia su espera.
La vida es misterio que nunca concluye,
un canto que vibra en la voz del amor.
Se alza en la brisa, se oculta en la lluvia,
y en cada suspiro pronuncia calor.
La vida es combate de risas y llanto,
un duelo que nunca conoce final.
Se alza en la arena con vuelo de encanto,
y en cada derrota descubre el cristal.
La vida es camino de polvo y de estrellas,
un puente tendido sobre la verdad.
Se alza en la tierra con manos tan bellas,
y en cada silencio pronuncia bondad.
La vida es pregunta que nunca descansa,
un río que fluye sin fin ni frontera.
Se enciende en la aurora, se oculta en la danza,
y en cada latido pronuncia su espera.
La vida es misterio que nunca concluye,
un canto que vibra en la voz del amor.
Se alza en la brisa, se oculta en la lluvia,
y en cada suspiro pronuncia calor.
La vida es combate de risas y llanto,
un duelo que nunca conoce final.
Se alza en la arena con vuelo de encanto,
y en cada derrota descubre el cristal.
La vida es camino de polvo y de estrellas,
un puente tendido sobre la verdad.
Se alza en la tierra con manos tan bellas,
y en cada silencio pronuncia bondad.
La vida es pregunta que nunca descansa,
un río que fluye sin fin ni frontera.
Se enciende en la aurora, se oculta en la danza,
y en cada latido pronuncia su espera.
La vida es misterio que nunca concluye,
un canto que vibra en la voz del amor.
Se alza en la brisa, se oculta en la lluvia,
y en cada suspiro pronuncia calor.
La vida es combate de risas y llanto,
un duelo que nunca conoce final.
Se alza en la arena con vuelo de encanto,
y en cada derrota descubre el cristal.
La vida es camino de polvo y de estrellas,
un puente tendido sobre la verdad.
Se alza en la tierra con manos tan bellas,
y en cada silencio pronuncia bondad.
La vida es pregunta que nunca descansa,
un río que fluye sin fin ni frontera.
Se enciende en la aurora, se oculta en la danza,
y en cada latido pronuncia su espera.
La vida es misterio que nunca concluye,
un canto que vibra en la voz del amor.
Se alza en la brisa, se oculta en la lluvia,
y en cada suspiro pronuncia calor.
La vida es combate de risas y llanto,
un duelo que nunca conoce final.
Se alza en la arena con vuelo de encanto,
y en cada derrota descubre el cristal.
La vida es camino de polvo y de estrellas,
un puente tendido sobre la verdad.
Se alza en la tierra con manos tan bellas,
y en cada silencio pronuncia bondad.
La vida es pregunta que nunca descansa,
un río que fluye sin fin ni frontera.
Se enciende en la aurora, se oculta en la danza,
y en cada latido pronuncia su espera.
La vida es misterio que nunca concluye,
un canto que vibra en la voz del amor.
Se alza en la brisa, se oculta en la lluvia,
y en cada suspiro pronuncia calor.
La vida es combate de risas y llanto,
un duelo que nunca conoce final.
Se alza en la arena con vuelo de encanto,
y en cada derrota descubre el cristal.
La vida es camino de polvo y de estrellas,
un puente tendido sobre la verdad.
Se alza en la tierra con manos tan bellas,
y en cada silencio pronuncia bondad.
La vida es pregunta que nunca descansa,
un río que fluye sin fin ni frontera.
Se enciende en la aurora, se oculta en la danza,
y en cada latido pronuncia su espera.
La vida es misterio que nunca concluye,
un canto que vibra en la voz del amor.
Se alza en la brisa, se oculta en la lluvia,
y en cada suspiro pronuncia calor.
La vida es combate de risas y llanto,
un duelo que nunca conoce final.
Se alza en la arena con vuelo de encanto,
y en cada derrota descubre el cristal.
La vida concluye, más nunca se apaga,
pues vive en los versos, eterna y sagrada.
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